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Hemos recibido del Sindicato hermano de Rio Cuarto, a través del compañero Walter ESCUDERO, una interesante nota que reproducimos AQUI. Un abrazo y gracias por la colaboración.

NOTICIAS PROVINCIALES; El viernes 22 el Congreso Justicialista Bonaerense sesionó en Caseros (Partido de Tres de Febrero), eligiendo sus 246 delegados que participarán el próximo 6 de marzo en su encuentro nacional de normalización partidaria, apoyando la futura presidencia del PJ en manos de Néstor Kirchner. El gobernador Scioli, su vice Balestrini y Diaz Bancalari , quedaron designados para encabezar una lista de unidad que contiene a la CGT, a las 62 Organizaciones, el kirchnerismo, el lavagnismo y el peronismo ortodoxo. Asimismo, este Congreso provincial aprobó una moción para prohibir a "los procesados por delitos de lesa humanidad durante la dictadura de participar en cargos partidarios". Participaron de este Congreso, además de los ya citados: Hugo Moyano, Gerónimo Venegas, Felipe Solá, Antonio Cafiero, Manuel Quindimil y Graciela Giannettasio, entre otros. También hicieron uso de la palabra el compañero Curto en su carácter de anfitrión, Diaz Bancalari (presidente del PJ provincial), e l apoderado del PJ, Jorge Landau, quien se refirió al Art. 47 de la Carta Orgánica y cerrando el acto, los compañeros Balestrini y Scioli.

Nuestro Cro. Paguegui con el Cro. Ieraci en el encuentro con los Militantes del NOA

El Cro. Aparicio (Punta Alta), recibe de manos del Cro. Paguegui un presente, en el aniversario del sindicato, contando con la presencia del Cro. Ferreyra, actual Secretario de Organizacion de la Fatlyf.

Sub-Comision de Jubilados y Comision de Damas de nuestro gremio (Revista Contacto)

Hemos recibido del sindicato hermano de Mar del Plata, su revista "El Transformador", donde reseñan las actividades del gremio y adelantamos su portada. Un abrazo con la estima de trabajadores organizados y recorreremos sus paginas...aqui, un adelanto, la portada y contratapa...gracias, compañeros...

DOCUMENTO DEL XLIX CONGRESO ORDINARIO DE LA FATLYF

Compañeros Pedro Bandeiras, Serafín Manzano y Oscar Henares”

“Los trabajadores tienen que organizarse para que su participación trascienda largamente la discusión de salarios y condiciones de trabajo. Los objetivos de las organizaciones de trabajadores consisten en la participación plena, la colaboración institucionalizada en la elaboración del Proyecto Nacional y su instrumentación en la tarea de desarrollo del país. Se requiere la presencia activa de los trabajadores en todos los niveles. Porque la clase trabajadora argentina, como columna vertebral de nuestro Movimiento, ha de llevar adelante los estandartes de nuestra lucha”.

GENERAL JUAN DOMINGO PERON

(Modelo Argentino para el Proyecto Nacional)

La frase del General Juan Domingo Perón, que encabeza el Documento Final de este XLIX Congreso Ordinario, no sólo constituye un merecido homenaje al inolvidable Líder Justicialista de cuya desaparición física se cumplirán 33 años el próximo 1º de Julio. Además, esa frase resume su pensamiento sobre el activo protagonismo que le cabe al Movimiento Obrero Organizado en la construcción de una democracia auténticamente participativa y plena de justicia social. A lo largo de todo este Documento, esa rotunda definición del General Perón nos servirá de guía para comprender e iluminar la compleja coyuntura que transita nuestro país.

Pero antes de internarnos en el análisis profundo de la realidad nacional, debemos realizar otro necesario homenaje justamente a quien fuera uno de los más leales soldados de la Causa Justicialista: nuestro querido compañero OSCAR SMITH. El 11 de febrero de este año se cumplió el 30º aniversario del secuestro y desaparición del “Gato” Smith , quien en la época más dura y siniestra de la dictadura militar encabezó la lucha de todo el Gremio en defensa de nuestras Convenciones Colectivas de Trabajo. Pero Smith no sólo fue un luchador inclaudicable que se jugó la vida por sus compañeros. Fue, por sobre todas las cosas, un genial conductor sindical que estaba convencido de que los trabajadores jamás debían renunciar a ser la columna vertebral del Movimiento Nacional. Y por eso hoy, a tres décadas de su desaparición, la figura emblemática de Oscar Smith sigue siendo el símbolo vivo de la disciplina orgánica y la militancia solidaria. Y por eso también, a lo largo y ancho de nuestra dilatada Argentina, todos los trabajadores de Luz y Fuerza seguimos enarbolando su ejemplo y sus banderas, en la lucha inconclusa por hacer realidad una Nación auténticamente Justa, Libre y Soberana.

Una nación que, en los días que nos toca vivir, sigue bregando para dejar atrás definitivamente una de las peores crisis de su historia. Una crisis terminal en la que el Justicialismo debió asumir una vez más la enorme responsabilidad de rescatar al país de los abismos de la postración y la dependencia. Reactualizando la vieja fórmula de privilegiar una auténtica cultura del trabajo productivo, se levantaron las persianas de las fábricas y se enterró para siempre el modelo nefasto de la especulación financiera y la exclusión generalizada. Evidentemente, la Administración del Presidente Kirchner se ha propuesto reconstruir el tejido político, social e institucional de la Argentina. Liberando a nuestra economía de los condicionamientos del FMI y de sus poderosos aliados nativos, el Gobierno orientó su gestión hacia la defensa del interés nacional y el bienestar popular.

Más de cincuenta meses de crecimiento acelerado han permitido crear cientos de miles de nuevos puestos de trabajo y reducir sensiblemente la desocupación. A ello debemos sumarle un importante superávit fiscal y comercial, cuyos excedentes se vuelcan en la construcción de viviendas y en otras imprescindibles obras de infraestructura. Claro que todavía es muy alto el trabajo “en negro” y que los salarios no logran recomponerse del todo después de una década de congelamiento y ante el creciente aumento de la canasta familiar.

Aunque quizás lo más preocupante sea la persistente brecha de inequidad en la distribución de los ingresos, que se extendió como un cáncer en las últimas tres décadas y que todavía está muy lejos de alcanzar aquel 50% que les correspondía a los trabajadores durante las presidencias del General Perón . Es innegable que un verdadero crecimiento económico debe darse en el marco de una democracia igualitaria, que priorice la equidad social y la calidad institucional.

De todas formas, es fundamental que el Estado haya reasumido su indelegable rol de árbitro en las relaciones entre el Capital y el Trabajo, promoviendo la multiplicación del “Trabajo Decente” , lo que implica: estabilidad laboral, salarios justos, seguridad social, afiliación sindical y una completa cobertura asistencial.

Se está dejando atrás la odiosa omnipotencia del Mercado, para entender que el Trabajo es la principal herramienta de la inclusión y la armonía social. Reemplazando además muchos planes de contención social por instrumentos que promueven la dignificación que sólo puede otorgar un trabajo productivo. Porque es a partir del trabajo que nos convertimos en ciudadanos responsables con derecho a la educación, la salud y la capacitación profesional. Tal como dijo Juan Pablo II : “El principio de la prioridad del Trabajo respecto al Capital es un postulado que pertenece al orden de la moral social” ( Encíclica Laborem Exercens ). Afortunadamente, estos viejos principios que parecían olvidados en el marco de una cultura ferozmente individualista, vuelven a tener vigencia en una sociedad que necesita refundar las bases mismas de su andamiaje institucional.

También debe ser superado ese prejuicio capitalista que reduce el salario a un mero costo empresario, ya que el fortalecimiento del poder adquisitivo de la población alimenta el círculo virtuoso del aumento del consumo y de la productividad, dinamizando el mercado interno y generando nuevas inversiones. Después de las dolorosas experiencias que vivimos los argentinos, hoy resultaría inaceptable un modelo productivo que no incluya instituciones políticas y sociales que garanticen la igualdad de oportunidades.

Dado que Luz y Fuerza no es una isla, nuestros afiliados tienen las mismas asignaturas pendientes que el conjunto del pueblo. Pero también debemos decir que, gracias a su disciplina orgánica y a la fortaleza institucional, nuestro Gremio emergió de la crisis con la firme decisión de recuperar todas aquellas conquistas sociales y laborales que identifican a nuestro Sindicalismo Múltiple . Lógicamente, la principal preocupación estuvo puesta en la recuperación salarial, una negociación compleja y esforzada, ya que debe batallar contra un anarquizado espectro empresario que incluye desde poderosas multinacionales hasta entes cooperativos aquejados por una alarmante carencia de representatividad. Pese a todas las dificultades se ha logrado una importante recuperación salarial , que sin embargo siempre parece insuficiente ante índices inflacionarios que muchas veces no reflejan el verdadero incremento del costo de la vida.

Más allá del tema salarial, nuestra Organización está recuperando y consolidando los distintos institutos básicos del CCT 36/75 , del cual nuestra FATLyF es única signataria, de acuerdo con la decisión ratificada permanentemente por nuestros máximos cuerpos orgánicos. En los últimos meses y a través de la Bolsa de Trabajo , se concretaron cientos de ingresos genuinos en el ámbito de las distintas empresas eléctricas, avanzando así hacia el cubrimiento de plantas de personal orgánicas y permanentes, que gozan de una completa cobertura convencional. Queda así clausurado el nefasto proceso de tercerizaciones y precarización laboral que acompañó a la década del 90, cuando los gerentes de las corporaciones sólo estaban interesados en minimizar las inversiones y achicar los costos laborales, girando montañas de dólares a sus casas matrices amparados por el seguro de cambio de la convertibilidad.

Esa óptica empresaria, miope y cortoplacista, llegó a poner en riesgo la calidad y la confiabilidad del servicio eléctrico, convirtiéndose en una de las causas fundamentales de que hoy el sistema electroenergético esté operando al límite de sus posibilidades, sin por ello desconocer las exigencias del fuerte aumento de la demanda que trajo aparejada la reactivación productiva.

Pero la insuficiencia de la inversión privada en generación,transporte y distribución es un problema de largo arrastre, que se vio disimulado por la depresión macroeconómica que comenzó a fines de los años noventa. En diciembre de 1999, un Plenario de Secretarios Generales de Luz y Fuerza publicó un documento titulado: “EL SECTOR ELECTRICO ES UN CAMPO MINADO”. Allí se denunciaba que: “Las inversiones son insuficientes, carentes de planificación y orientadas principalmente a los nichos de alta rentabilidad empresaria, en lugar de aplicarlas a mejorar la calidad del servicio”. Esa enérgica advertencia fue lanzada hace más de siete años, aunque no sería la última. En noviembre de 2001, pocas semanas antes del crack económico y de la caída de la convertibilidad, nuestro Gremio hizo público otro enérgico pronunciamiento cuyo título lo dice todo: “MAS INVERSIONES O VUELVEN LOS APAGONES”.

Lamentablemente, la profundidad de la caída llevó a que esas advertencias fueran echadas en saco roto, pero hoy, tras 50 meses de acelerado crecimiento económico, quedan al descubierto las estrecheces del sector electroenergético, incluyendo el abastecimiento gasífero y petrolero. Frente a este complejo desafío, el Estado viene impulsando un conjunto de grandes obras de generación y transporte, como la integración de la red nacional de alta tensión, la elevación de la cota de Yacyretá , la decisión de concluir Atucha II , la construcción de dos nuevas centrales térmicas en el Litoral, la repotenciación de viejas usinas y la actualización de viejos proyectos hidroeléctricos.

Pero así como el Estado ha retomado su indispensable rol de control, planificación y activo fomento del desarrollo eléctrico, debe impedir que fondos buitres internacionales tomen al Sector como un mero negocio inmobiliario, ya que sólo están interesados en maximizar sus ganancias en el corto plazo para luego abandonar el barco dejando atrás tierra arrasada. Además, es tiempo de que el Estado –sin prisa pero sin pausa- comience a avanzar en el control general del Sector, en todas sus ramas.

En otro orden de cosas, Luz y Fuerza puso a disposición de ENARSA todas sus unidades de negocios, sus recursos humanos y su probada experiencia en la materia, a fin de hacer realidad la definitiva argentinización del Sector Eléctrico. También elevamos proyectos para avanzar hacia el cambio de la matriz electroenergética, impulsando fuertemente el uso de tecnologías limpias y renovables que garanticen un modelo de desarrollo equilibrado y sustentable en el tiempo

En definitiva y pese a su importancia estratégica para el futuro del país, hoy el Sector Eléctrico está operando en el límite de sus posibilidades. Por esa razón es urgente en primer lugar consensuar medidas para superar la emergencia y, al mismo tiempo, definir reglas de juego claras que incluyan una recuperación gradual de la ecuación financiera de las empresas, para garantizar la calidad y sustentabilidad del servicio, sin afectar a los sectores de menores recursos.

En el campo asistencial, no cabe duda que ante el quebranto del hospital público y las cuotas inalcanzables de la medicina privada, las Obras Sociales Sindicales son las únicas que siguen cuidando la salud de nuestros afiliados, desde la concepción hasta el seno de Dios. En ese sentido, expresamos nuestro beneplácito por la nueva y positiva etapa que transita nuestra OSFATLyF, conducida por compañeros inspirados en la vocación humanista y solidaria que siempre caracterizó a Luz y Fuerza. Lejos de las faraónicas campañas publicitarias y del sofisticado marketing que distingue a la medicina prepaga, nuestra Obra Social destina el 92% de sus recursos a las prestaciones médicas, reduciendo al mínimo los demás gastos. También es muy importante la puesta en marcha del Departamento de Seguimiento Prestacional , que estará a cargo de la Comisión de Apoyo designada por el XLVIII Congreso Ordinario . Evidentemente, será de gran utilidad el trabajo coordinado de dicha Comisión con los Secretarios de Servicios Sociales, para que en todo el país exista una cobertura completa y eficiente, evitando el riesgo de los cortes de servicios con que las entidades prestatarias nos presionan en forma permanente. Otro dato positivo lo constituye el hecho de que los bonos de práctica vuelvan a ser canalizados a través de las bocas de expendio de nuestras delegaciones, fortaleciendo de esa forma la vieja mística de la pertenencia y manteniendo un contacto directo con nuestros afiliados.

Otros temas sociales que merecen ser destacados, tienen que ver con el turismo, la capacitación y la situación de nuestros jubilados. Como siempre, nuestra Federación sigue trabajando sin pausa en el estratégico campo de la capacitación sindical y la formación profesional . Formando a los dirigentes del futuro y alentando esa militancia solidaria que nos enseñaron nuestros mayores. Impulsando además el Proyecto Educativo Federal y el Centro de Desarrollo Social que funciona en una de las zonas más carenciadas de la provincia de Buenos Aires. También mantenemos abiertas las puertas de nuestras seis “Casas del Estudiante” , en las que más de doscientos hijos de afiliados de los rincones más alejados de nuestro país, tienen la posibilidad concreta de acceder a la educación terciaria y universitaria.

En materia turística resulta auspicioso que en las dos últimas temporadas estén aumentando permanentemente los contingentes del turismo social, destacándose además la exitosa reapertura del turismo infantil , con el confort y la seguridad que garantiza nuestro complejo de Villa La Merced.

En el terreno previsional y después de años de reclamos y negociaciones, logramos recuperar la plena vigencia del Acuerdo Previsional que Luz y Fuerza celebrara en 1990 con la Secretaría de Seguridad Social. Este acuerdo no sólo implica una justa y necesaria movilidad salarial, sino que significa la dignificación integral de nuestros jubilados y pensionados, dentro del marco de la filosofía solidaria que siempre defendió nuestra Organización Sindical. Porque fue justamente esa filosofía, así como la necesidad de resguardar los ahorros de nuestros compañeros, la que nos impulsó a conformar nuestra propia administradora de fondos de pensión. Lamentablemente, FUTURA debió desenvolverse en un escenario dominado por la voracidad de los pulpos financieros internacionales, pero aún así jamás dejó de privilegiar el interés de sus afiliados antes que cualquier cálculo mercantilista.

Volviendo al Convenio Previsional , seguiremos trabajando en forma conjunta con la ANSeS para extender los beneficios del Acuerdo a todos los compañeros jubilados con posterioridad a 1994, preservando de esa forma el espíritu de equidad y solidaridad que debe inspirar al Sistema Previsional.

En el terreno sindical y político –más allá de las querellas y disputas propias de un año electoral- existen algunos síntomas preocupantes que no podemos ignorar. En primer lugar, vuelven a repetirse las solapadas campañas de prensa que –bajo el pretexto de defender una supuesta “libertad sindical”- apuntan en verdad a concretar el desmembramiento y la anarquización de las estructuras orgánicas del Movimiento Obrero Organizado . Las tradicionales minorías de izquierda y de derecha junto a un puñado de dirigentes de escasa representatividad, pretenden desconocer que en la Argentina existen más de 1.100 organizaciones gremiales cuyas conducciones son periódicamente renovadas por la voluntad libre y soberana de sus afiliados. Luz y Fuerza , sin ir más lejos, siempre ha sido un ejemplo de respeto orgánico, pluralismo y auténtica democracia sindical. A principios de octubre pasado, más de 300 delegados que representaron a los 41 Sindicatos Eléctricos de la Argentina , eligieron con su voto secreto y prácticamente unánime a la conducción que regirá los destinos de nuestra FATLyF durante el período 2006/10.

En realidad aquí lo que se pretende atacar es el Modelo Sindical Argentino , edificado a partir de la conformación de grandes federaciones nacionales por rama de producción, las que tienen la fortaleza necesaria para la gestión y el conflicto, garantizando al mismo tiempo los derechos sociales, laborales, previsionales y asistenciales de sus afiliados. Si hacemos un poco de historia observaremos que, antes de que el Coronel Perón asumiera en 1943 la conducción de la Secretaría de Trabajo y Previsión , en nuestro país existían varias centrales obreras dirigidas por anarquistas, socialistas, comunistas e independientes. Sin embargo, la afiliación sindical era ínfima y los derechos laborales eran ignorados por la patronal y por el Estado. Apenas seis años más tarde y al amparo de una única C.G.T., la Argentina contaba con una legislación laboral de avanzada mientras que los Derechos del Trabajador alcanzaban jerarquía constitucional. Por eso, al visitar la C.G.T. en noviembre de 1973, el Presidente Perón afirmó: “Si los trabajadores se dividen pierden todo su poder. Yo he visitado numerosos países del mundo donde hay dos o tres centrales obreras y es como si no hubiera ninguna ”.

Al respecto corresponde aclarar que, si bien los representantes de Luz y Fuerza no participan de la actual conducción de la Confederación General del Trabajo, igualmente nos seguimos considerando parte orgánica e indisoluble del Movimiento Obrero Argentino. Y por ello siempre vamos a defender la consigna de una C.G.T. unida y monolítica, que alcance un verdadero protagonismo en la mesa donde se deciden los grandes asuntos nacionales.

Tan malo no debe ser nuestro Modelo Sindical porque la Argentina hoy ostenta el mayor porcentaje de trabajadores sindicalizados de América Latina, y lo mismo ocurre con la amplísima cobertura de las convenciones colectivas de trabajo, que no tiene parangón en ningún otro país. Pero además este esquema organizativo resguarda el equilibrio y la racionalidad de los reclamos, evitando los paros sorpresivos, los reiterados cortes de rutas y otras prácticas salvajes que se realizan por fuera de los encuadramientos sindicales, afectando a la población en áreas tan vitales como el transporte, la salud o la educación. Por eso reiteramos que, así como la militancia solidaria constituye la savia de nuestras organizaciones sindicales, para que su ejercicio sea realmente efectivo debe respetar los cauces orgánicos y estatutarios que otorgan su identidad al Movimiento Obrero Argentino.

En el terreno internacional, seguimos trabajando intensamente en el ámbito de la UNI , donde nuestro Secretario General preside el Sector Eléctrico Mundial . En marzo de este año tuvimos la gran satisfacción de que la Segunda Conferencia Regional de UNI-Américas sesionara en nuestro Hotel “13 de Julio”. En ese marco, quedó claro que el Sindicalismo Global que representa la UNI , es la única herramienta que nos permitirá negociar en un pie de igualdad con las corporaciones que dominan el mercado mundial. La idea es conformar verdaderas paritarias globales en las que se firmen acuerdos-marco que aseguren en todo el planeta la plena vigencia de los principales derechos laborales consagrados internacionalmente.

Finalmente, reiteramos que en el campo político-social resulta imprescindible consolidar la reactivación productiva, crear nuevas fuentes de trabajo, fortalecer el poder adquisitivo del salario y avanzar firmemente hacia una más equitativa distribución de las riquezas. Sin olvidar que la gobernabilidad democrática exige el estricto respeto de las normas constitucionales y el fortalecimiento de las instituciones básicas de la nación, ya que ellas constituyen el único reaseguro de la paz social y la convivencia civilizada.

Este Congreso quiere realizar una reflexión final, teniendo en cuenta que el año próximo nuestra Federación cumplirá seis décadas como símbolo vivo de la inquebrantable unidad de la Gran Familia Lucifuercista de la Argentina . En las épocas difíciles que nos toca vivir, signadas por el divisionismo y las disputas sectoriales, debemos recordar siempre que todas las conquistas sociales y laborales de nuestro Sindicalismo Múltiple, fueron el resultado de la Disciplina Orgánica y la Militancia Solidaria que nos enseñaron nuestros mayores. Por lo tanto, la Unidad Monolítica de los 41 Sindicatos de Luz y Fuerza de la Argentina en el seno de nuestra entidad madre federativa, fue, es y será la única garantía de que nuestros hijos puedan aspirar a un futuro mejor.

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DOCUMENTO DEL XLVIII CONGRESO ORDINARIO DE LA FATLyF
Este año los argentinos conmemoramos el 60º aniversario de un hecho político que marcaría un cambio radical en el rumbo histórico de nuestro país. El 4 de junio de 1946, el Teniente General Juan Domingo Perón asumió por primera vez la Presidencia de la Nación, como consecuencia de su triunfo en los comicios del
24-2-46. El flamante gobierno se propuso hacer realidad una Nueva Argentina, rompiendo las cadenas coloniales y dejando atrás el fraude y la corrupción que habían caracterizado a la "Década Infame". Pero lo más destacable fue que en la construcción de una Patria Justa, Libre y Soberana, por primera vez en nuestra historia los trabajadores organizados iban a asumir un auténtico protagonismo. Eran esos mismos "cabecitas negras" que en la memorable gesta del 17 de octubre de 1945 habían rescatado a Perón de la prisión militar, proyectándolo como conductor de uno de los movimientos populares más originales del Siglo XX: el JUSTICIALISMO. Una doctrina tan fecunda que todavía hoy sigue marcando los horizontes del progreso en la Argentina que nos toca vivir. A partir de esa férrea alianza entre el Líder y su Pueblo, nació una nueva política, una economía diferente, un nuevo sindicalismo. Las distintas fracciones sindicales que tradicionalmente orientaban anarquistas y socialistas, serían sustituidas por una Confederación General del Trabajo de neta filiación nacional, humanista y cristiana. Porque el Gobierno Popular no sólo otorgó salarios justos, paritarias, aguinaldo y vacaciones, sino que por sobre todas las cosas les brindó a los trabajadores la dignidad y la fuerza necesarias para convertirse en protagonistas de su propio destino. Y es en ese marco de profundas transformaciones que en 1949 los "Derechos del Trabajador" alcanzan jerarquía constitucional, se firman los primeros convenios colectivos de trabajo, se pone en marcha el turismo social y surgen los primeros servicios médicos y asistenciales que al correr del tiempo se convertirán en las modernas Obras Sociales Sindicales. Todo esto lo recordamos no como un homenaje vacuo o una mera añoranza de tiempos mejores; no podemos darnos el lujo de olvidar porque precisamente en esos años se fundan los cimientos materiales y doctrinarios que -ayer y hoy- sostiene al MODELO SINDICAL ARGENTINO. Un Modelo edificado a partir de la creación de grandes federaciones nacionales por rama de producción, las que garantizan la fortaleza necesaria para la negociación y la lucha, al mismo tiempo que permiten el desarrollo de amplias redes sociales que preservan el bienestar integral de sus afiliados.
Los trabajadores eléctricos también fuimos protagonistas de ese proceso de transformación y recordamos perfectamente que hasta 1943 en nuestro país solamente habían podido conformarse 3 sindicatos de Luz y Fuerza. Pero apenas cinco años más tarde, el 13 de julio de 1948, fueron 29 sindicatos de todo el ámbito nacional los que rubricaron el acta de nacimiento de nuestra Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza. Y a partir de entonces, al lograr la convalidación de un espacio propio y legítimo dentro de la dinámica social, ese Sindicalismo Múltiple ya no se agotará en la barricada y la mera gestión reivindicativa, sino que su vocación participativa lo llevaría a asumir un papel activo y responsable en la definición de las grandes políticas nacionales.
Y es precisamente ese mismo protagonismo el que debería inspirar el accionar de quienes hoy conducen a la Confederación General del Trabajo. Institución que, como parlamento natural de todos los trabajadores argentinos, debe integrarse a una gran mesa de debate y concertación de la cual surja un programa que contemple las aspiraciones y los anhelos de las grandes mayorías nacionales. Al respecto corresponde aclarar que, si bien Luz y Fuerza ha renunciado a sus cargos en el Consejo Directivo de la CGT, jamás dejaremos de luchar y seguiremos llevando nuestras críticas y propuestas a los máximos cuerpos orgánicos del Movimiento Obrero Organizado. Porque es hora de posponer todo tipo de disputas sectoriales y ambiciones personales, con el fin de unificar fuerzas en la defensa irrestricta de un Modelo Sindical del cual dijera su fundador, el General Perón: "No creo que en ningún otro país se haya alcanzado cualitativamente el grado de perfección que las organizaciones sindicales argentinas ponen en evidencia todos los días" (Mensaje pronunciado en la CGT el 2-11-1973). La memoria histórica y la lealtad a nuestro Líder deben servir para clarificar las actitudes irresponsables de ciertos dirigentes que le hacen el juego a las minorías de izquierda y derecha que desde siempre apuntan al desmembramiento y la anarquización de las estructuras orgánicas del Movimiento Obrero. Son también quienes en foros internacionales denuncian presuntas faltas de democracia sindical en la Argentina, desconociendo que en nuestro país existen más de 1.100 organizaciones gremiales cuyas conducciones son periódicamente elegidas y renovadas de acuerdo con la voluntad libre y soberana de sus afiliados. En este sentido también corresponde repudiar el oscuro accionar de asociaciones de personal jerárquico como APJAE, que pretenden vulnerar el encuadramiento funcional definido claramente por nuestro CCT 36/75 y cuya falsa pretensión de representatividad gremial fue rechazada por el Comité Arbitral de la CGT. De todas formas, los trabajadores argentinos no nos dejamos confundir porque tenemos la convicción de que nuestro Modelo Sindical constituye la única garantía para asegurar la plena vigencia de los derechos sociales, laborales, asistenciales y provisionales de la familia trabajadora.
En el campo político, tampoco es posible desconocer que, después del derrumbe del gobierno de la Alianza y a las puertas de la anarquía y el caos institucional, el Justicialismo debió asumir una vez más la enorme responsabilidad de reencauzar a la Nación por la senda del progreso y la convivencia civilizada. Volviendo a la vieja fórmula de privilegiar la Cultura del Trabajo y la Producción, el país volvió a crecer y a poner en marcha sus fábricas, dejando atrás un modelo nefasto sustentado en el ajuste permanente y la exclusión generalizada. Sin duda que es grande el mérito y los logros obtenidos por la administración del Presidente Néstor Kirchner, que consiguió liberar al país de las cadenas del capìtal financiero internacional y poner en marcha una gestión inspirada en la defensa del interés nacional y el bienestar popular. El importante superávit fiscal y comercial posibilitó una exitosa renegociación de nuestra deuda externa, con quitas que ningún país había alcanzado anteriormente. Potenciando el rol del Estado para frenar las apetencias desmedidas del Mercado, la Argentina recuperó la senda del desarrollo acelerado y ya se contabilizan 16 trimestres consecutivos de aumento del PBI. De todas formas, no todo es bonanza ya que el desarrollo económico no es suficiente para cerrar la brecha de inequidad y exclusión social que se extendió como un cáncer en las últimas décadas. Y si bien se han otorgado aumentos salariales para los trabajadores activos y pasivos, sin duda que los mismos resultan insuficientes para recuperar el poder adquisitivo del salarios y poder enfrentar el notorio encarecimiento de la canasta familiar. Y aunque la generación de cientos de miles de nuevos empleos ha permitido una sensible reducción de la tasa de desempleo, todavía existen 4,5 millones de trabajadores "en negro", que carecen de toda cobertura social y laboral. Debemos entender que el necesario equilibrio entre el Capital y el Trabajo sólo podrá consolidarse definitivamente a partir de la plena y eficaz vigencia de los derechos del trabajador consagra dos internacionalmente. Justamente el principio básico que guía la gestión de la OIT en la última década es la promoción del TRABAJO DECENTE., lo que implica oportunidades de acceder a una ocupación estable, gozar de una remuneración justa, seguridad e higiene laboral, afiliación sindical y una completa cobertura social y asistencial. Todos estos objetivos son los que permanentemente guían el accionar conjunto y mancomunado de nuestra Secretaría Gremial y de los 41 Sindicatos Eléctricos de la Argentina. Luchando por una movilidad salarial que asegure una existencia digna para nuestros compañeros activos y pasivos. Firmando en todo el país actas y acuerdos que preservan las principales conquistas sociales y laborales del CCT 36/75. Terminando definitivamente con las tercerizaciones y exigiendo el cubrimiento de plantas orgánicas con personal estable y sindicalizado, priorizando la incorporación de los trabajadores afectados a los distintos microemprendimientos. En otro orden de cosas, corresponde destacar que el Secretariado Nacional acaba de lograr la ratificación del importante Acuerdo Previsional firmado en 1990 por Luz y Fuerza y la Secretaría de Estado de Seguridad Social. Si bien este Convenio implica la dignificación integral de nuestros jubilados y pensionados, debemos seguir trabajando para eliminar todas las diferencias y preservar el espíritu de equidad y solidaridad que debe caracterizar al Sistema de Seguridad Social. Fue justamente esa filosofía así como la necesidad de preservar los ahorros de nuestros compañeros, la que una década atrás inspiró la creación de nuestra AFJP FUTURA, la única administradora con vocación solidaria que permanece en el mercado. En un escenario dominado por la voracidad de los grandes bancos multinacionales, FUTURA se vio severamente afectada por las peores consecuencias del estallido macroeconómico, con el agravante de que no contó con ninguna ayuda ni compensación oficial. Afortunadamente, gestiones políticas de alto nivel desplegadas arduamente por el Secretariado Nacional, permitieron despejar y consolidar la situación financiera y patrimonial de FUTURA, la única administradora de fondos de pensión que siempre privilegiará el bienestar de sus asociados antes que los resultados del negocio financiero. Otro grave problema que se debe encarar y corregir pasa por la injusta distribución de los ingresos nacionales. Mientras que en 1954 la masa salarial representaba el 50% del PBI, hoy ese porcentaje se ha reducido a apenas la mitad. Esta sociedad dual y desintegrada comenzó a instaurarse a partir del modelo hegemónico impuesto por la última dictadura militar y luego se fue profundizando a través de las sucesivas políticas neoliberales instrumentadas por el FMI y sus poderosos aliados nativos.
En noviembre del año pasado, un Plenario de Obispos demandó políticas estables y duraderas para superar la pobreza y enjuició severamente lo que calificó como "el crecimiento escandaloso de la desigualdad en la distribución de los ingresos".Erradicar el desempleo y terminar con la precarización laboral y la exclusión social, requiere de una verdadera cruzada nacional a la que ningún argentino se puede sentir ajeno. Desde esta perspectiva cobran gran importancia las propuestas y conclusiones de la Comisión de Pastoral Social del Episcopado. Ratificando que el diálogo es un instrumento esencial de la vida republicana, la Iglesia se ofreció como una plataforma a partir de la cual los distintos sectores puedan unificar consensos que apunten a la consecución del bien común. Quizás en la Argentina ha llegado la hora de bajar el tono de las disputas mediáticas y los agravios inconducentes, a fin de debatir y acordar verdaderas Políticas de Estado que trasciendan las urgencias coyunturales y las conveniencias electorales. Esa será la única forma de acercar soluciones de fondo a problemas endémicos que afectan áreas tan sensibles como: educación, salud, vivienda y seguridad social. Otro tema esencial para el futuro de nuestro país es consolidar una política electroenergética integral, que sea capaz de responder a las exigentes demandas de una economía que ya cumplió cuatro años de crecimiento acelerado. Ante la falta de inversión privada y la huida de grupos empresarios que habían apostado a la rentabilidad cortoplacista, el Estado volvió a reasumir su indelegable rol de planificación, control y activo fomento del desarrollo electroenergético. En ese sentido es mucho lo que se está haciendo y lo que resta por hacer, como por ejemplo concluir Atucha II y Yacyretá, encarar el diseño de la cuarta usina nuclear, desempolvar viejos proyectos hidroeléctricos e impulsar tecnologías limpias y renovables que no agredan al medio ambiente. Por nuestra parte y como protagonistas responsables de un servicio esencial para el progreso del país, redoblamos nuestro compromiso de trabajar junto a ENARSA para hacer realidad el desarrollo y la argentinización del Sector Eléctrico.
Finalmente, una última reflexión: para asegurar un crecimiento sustentable y fortalecer la gobernabilidad democrática, no basta con una mejora cuantitativa en la producción de bienes y servicios. Además del equilibrio de las variables macroeconómicas se requieren cambios culturales, el estricto respeto de las normas constitucionales, una renovada ética del trabajo, instituciones sólidas y una paz social que esté sustentada en la equidad distributiva.
Por todo lo expuesto, el XLVIII Congreso Ordinario de FATLyF compañeros Abel Kauffeler, Luis Juan Gigante y Luis Andrés Gagliano
RESUELVE:
1º) Aprobar todo lo actuado por el Secretariado Nacional de la FATLyF.
2º) Facultar al Secretariado Nacional para que, en los distintos estamentos orgánicos del
Movimiento Obrero organizado, nuestros representantes sigan defendiendo los lineamientos filosóficos y doctrinarios que identifican al Modelo Sindical Argentino, garante de los derechos sociales, laborales, asistenciales y previsionales de nuestros afiliados.
3º) Brindar pleno respaldo a la esforzada y múltiple gestión que lleva adelante nuestra Secretaría Gremial, luchando por una necesaria actualización salarial y preservando los institutos fundamentales del CCT 36/75. Reclamando además e cubrimiento de plantas de personal orgánicas y permanentes para terminar definitivamente con el nefasto proceso de tercerizaciones y precarización laboral.
4º) Facultar al Secretariado Nacional para que implemente todas las medidas que resulten necesarias para mantener y optimizar la excelencia asistencial de nuestra Obra Social, porque ella garantiza la salud y la calidad de vida de nuestros afiliados
5º) Facultar al Secretariado Nacional para que realice activas gestiones ante la CGT y la Superintendencia de Salud, a fin de impulsar la convocatoria de una Gran Paritaria donde se acuerden soluciones de fondo para la difícil situación que atraviesan las Obras Sociales Sindicales, porque son las únicas instituciones que brindan una cobertura asistencial integral y solidaria para el conjunto de la Familia Trabajadora.
6º) Celebrar la difícil y exitosa gestión que permitió a nuestro Gremio recuperar la plena vigencia del importante Acuerdo Previsional que consagra la dignificación integral de nuestros jubilados y pensionados. Debemos seguir trabajando para que sus beneficios alcancen a todos nuestros afiliados de acuerdo con el espíritu de equidad y solidaridad que debe caracterizar al Sistema de Seguridad Social.
7º) Reclamar una política energética coherente y con activa participación del Estado, que satisfaga la elevada demanda que implica el acelerado crecimiento de nuestra economía. Ratificando al mismo tiempo nuestro firme compromiso de trabajar en forma conjunta con ENARSA para hacer realidad el fortalecimiento y la argentinización del Sector Eléctrico.
8º) Denunciar y repudiar el solapado accionar de una asociación de personal jerárquico (APJAE) que, tanto en el campo gremial como en el escenario electroenergético, pretende usurpar una representatividad que histórica y legítimamente corresponde a Luz y Fuerza.
9º) Brindar pleno respaldo al positivo accionar internacional que despliega la FAT LyF, donde nuestro Secretario General fue elegido miembro titular del Comité Ejecutivo Mundial y tiene además la enorme responsabilidad de presidir el Sector Eléctrico Mundial de la UNI.
Mar del Plata, 29 de junio de 2006.

JULIO CESAR IERACI

Presidente

XLVIII Congreso Ordinario de FATLyF